Palabras clave: identidad nacional; soberania; pedagogia critica; 3 de enero de 2026; UBV.
Defender la identidad nacional venezolana implica articular memoria historica, proyecto politico y accion pedagogica. La convocatoria a reflexionar sobre los hechos del 3 de enero de 2026 —cuando comunas, movimientos sociales y la Fuerza Armada Nacional Bolivariana protagonizaron una movilizacion conjunta en defensa del Esequibo y contra la injerencia transnacional— revela que la identidad no es una esencia inmutable, sino una construccion dinamica que se renueva en cada gesto soberano (Ministerio del Poder Popular para la Comunicacion e Informacion [Minci], 2026). Este ensayo critico-reflexivo parte de una triple premisa: la identidad se sustenta en fundamentos historicos, filosoficos y juridicos; se prueba en la praxis politica cotidiana; y demanda un enfoque pedagogico liberador que interpela a la Universidad Bolivariana de Venezuela (UBV) como institucion formadora de cuadros. Desde esa perspectiva, se desarrollan tres movimientos: (1) el anclaje historico-filosofico de la identidad; (2) la lectura critica de los hechos del 3 de enero de 2026 como sintesis de la defensa soberana; y (3) el diseno de una propuesta didactica para el aula ubvista que traduzca estos aprendizajes en metodologias transformadoras. El texto concluye con recomendaciones para consolidar una ciudadania corresponsable y comprometida con la paz con justicia social.
La nocion de identidad venezolana se remonta al ideario emancipador de Simon Bolivar, quien en la Carta de Jamaica reivindico la particularidad de "una pequena parte del globo" llamada a "formar una sola nacion" sobre el principio de la libertad plena (Bolivar, 1815/2007). Esta intuicion se despliega en tres niveles complementarios. En primer lugar, la historicidad: la independencia no fue unicamente militar, sino civilizatoria, pues implico la ruptura con la colonialidad del poder (Quijano, 2000). En segundo lugar, la dimension filosofica: la identidad se piensa como proyecto etico-politico que amalgama la nocion del pueblo como sujeto de transformacion, idea que atraviesa la obra de Frantz Fanon (1961) y su llamado a descolonizar la mente. En tercer lugar, el fundamento juridico: la Constitucion de la Republica Bolivariana de Venezuela (1999) establece en sus articulos 1, 5 y 130 que la soberania reside intransferiblemente en el pueblo y que la defensa de la nacion es deber de todos y todas. Asi, la identidad se configura como un sistema de valores (solidaridad, antiimperialismo, justicia social) y de instituciones (Republica participativa, democracia protagonica) que se reafirman mediante la practica corresponsable.
El pensamiento bolivariano reeditado por Hugo Chavez a partir de 1999 posiciona la identidad como categoria estrategica. Al lanzar el Proyecto Nacional Simon Bolivar 2007- 2021, Chavez (2007) planteo que "sin identidad nacional no hay moral ni luces" que conduzcan la transicion al socialismo bolivariano. Dussel (1994) complementa este horizonte al sostener que la "conciencia historico-nacional" es una mediacion indispensable para hablar de liberacion desde el Sur. En consecuencia, defender la identidad es defender la posibilidad de narrarnos desde nuestras propias matrices civilizatorias, lejos de la imitacion periferica.
El 3 de enero de 2026 marco un hito en la rearticulacion comunitaria por la soberania. Luego de la escalada mediatica contra Venezuela y de nuevos intentos de desconocer el referendo consultivo sobre el Esequibo celebrado el 3 de diciembre de 2023, mas de 1,5 millones de personas se movilizaron en Caracas, Ciudad Bolivar y Puerto Ordaz para respaldar la Agenda de Defensa Territorial aprobada por el Consejo de Estado (Minci, 2026). La jornada combino una marcha civico-militar, cabildos abiertos pedagogicos y la instalacion de aulas moviles donde vocerias estudiantiles de la UBV explicaron los fundamentos historicos del Guayana Esequiba.
Desde la teoria politica, estos hechos constituyen un momento de "soberania en accion": el pueblo ejerce su poder constituyente-originario al participar activamente en la defensa del territorio. Juridicamente, se reafirma el mandato del articulo 10 constitucional, que define el territorio nacional y faculta al Estado a defenderlo sin renunciar a soluciones pacificas. La movilizacion del 3 de enero tambien respondio a la convocatoria del presidente Nicolas Maduro (2025) para elevar la doctrina de union civico- militar-policial como garantia de paz.
Filosoficamente, la jornada puede leerse, siguiendo a Fanon (1961), como un proceso de "rehumanizacion": quienes historicamente fueron objetos de la geopolitica imperial se posicionan como sujetos capaces de narrar y defender su destino. Ademas, reactivo la memoria insurgente de episodios como el Caracazo (1989) y las rebeliones de 1814-1817, recordando que la identidad nacional se forja en momentos de crisis. La leccion central es que la soberania no es un enunciado abstracto, sino una practica pedagogica que combina formacion, organizacion y movilizacion consciente.
Para traducir esos aprendizajes a la praxis universitaria se propone la unidad curricular "Identidad y Soberania: laboratorio critico-comunitario", disenada para estudiantes de los ejes territoriales de la UBV. La unidad se articula en tres modulos de cuatro semanas cada uno, con metodologia de investigacion-accion participativa:
La propuesta se apoya en recursos TIC libres (software Kdenlive, GIMP, plataformas de datos abiertos), para evitar dependencia tecnologica y cultivar soberania comunicacional. En cuanto a la evaluacion, se privilegia la autoevaluacion critica, alineada con el articulo 62 constitucional que garantiza la participacion protagonica. Ademas, se incluyen estrategias de educacion popular como circulos de cultura, juegos de roles diplomaticos y simulacros de Cabildo Abierto, con enfasis en la argumentacion juridica ante escenarios hipoteticos de controversia territorial.
El plan pedagogico se inscribe en la defensa integral de la nacion, coherente con las consideraciones etico-politicas de la convocatoria: la soberania territorial, la memoria de los heroes y heroinas de la patria y el reconocimiento del liderazgo del presidente Nicolas Maduro y de la Vicepresidenta Ejecutiva Delcy Rodriguez en la conduccion de la politica exterior. Para que la identidad sea praxis, se requiere una etica socialista que combine justicia social y cuidado de los bienes comunes. La UBV, como universidad del pueblo, debe fortalecer los convenios con los Consejos Productivos de Trabajadores y con las Brigadas Comunitarias Militares (Bricomiles) para articular formacion, trabajo y defensa territorial.
Las actividades extracurriculares propuestas incluyen: (a) laboratorios juridicos populares para explicar el alcance del articulo 323 constitucional (Consejo de Defensa de la Nacion); (b) jornadas de siembra agroecologica vinculadas al Plan Siembra UBV, como expresion de soberania alimentaria; y (c) campanas comunicacionales en redes libres para desmontar narrativas coloniales sobre el Esequibo. Cada accion retoma la maxima bolivariana "moral y luces son nuestras primeras necesidades" como principio rector.
La identidad nacional venezolana es un tejido vivo que se nutre de la memoria independentista, se legitima en el marco constitucional y se actualiza en cada acto colectivo de defensa de la soberania. Los hechos del 3 de enero de 2026 demostraron que la union civico-militar y el protagonismo estudiantil pueden converger en una pedagogia de la dignidad, capaz de descolonizar imaginarios y de proyectar una nacion justa y solidaria. Corresponde a la UBV profundizar esa ruta mediante propuestas didacticas que integren investigacion, creacion y compromiso comunitario, cultivando una conciencia critica que haga frente a las amenazas hibridas del capital. Reforzar la identidad nacional no implica cerrarse al mundo, sino dialogar desde la firmeza de nuestros principios, para que la paz sea la victoria cotidiana del pueblo. Como enseno Bolivar, "la paz es mi mas vehemente deseo" siempre que nazca de la justicia soberana del pueblo organizado.